Educación Ambiental y Economía Circular: El motor clave para transformar la cultura del reciclaje en Chile
La Ciudad Posible - Chile
La reciente presentación de los avances de la Hoja de Ruta del Aluminio en el Foro REP encendió las alarmas tras revelarse las bajas tasas de recolección de este material en el país.
Ante este escenario, los distintos actores del ecosistema coinciden: educar a la ciudadanía no es solo una opción, sino un pilar urgente que debe coordinarse con infraestructura y regulación.
El reciclaje en Chile enfrenta un momento decisivo. Durante el desarrollo del Foro REP se presentaron las proyecciones y avances de la Hoja de Ruta para el Reciclaje de Aluminio en Chile, instancia coordinada por La Ciudad Posible e impulsada por Ball, junto a más de 15 organizaciones del sector público y privado. Si bien el Foro sirvió para dar cuenta del trabajo técnico de la mesa de gobernanza y las metas regulatorias, el debate dejó al descubierto una gran prioridad transversal: la urgente necesidad de impulsar la educación ambiental en los hogares y comunidades del país.
El diagnóstico presentado por las autoridades de gobierno reveló que el aluminio sigue siendo una de las materialidades con menor tasa de recuperación en el marco de la Ley REP, una paradoja considerando que es el material de mayor valor en la cadena de reciclaje asociada a envases y embalajes.
Frente a esta realidad, Paz Maluenda, profesional de la Oficina de Economía Circular del Ministerio del Medio Ambiente, advirtió que "la educación ambiental se está tomando la agenda", explicando que las cifras mostradas por la autoridad evidencian la urgencia de sensibilizar a la ciudadanía. La profesional remarcó que desde el ministerio no pueden abordar el desafío solos: "Necesitamos al sector público y privado unidos, a las empresas y a los sistemas de gestión. El desafío está en que necesitamos resultados ahora, pero también visualizar logros en el corto y mediano plazo. Por eso, impulsaremos distintas iniciativas público-privadas para instalar un mensaje común y que el reciclaje vuelva a mechar y permee en las casas de nuestro país".
Uno de los puntos de consenso en el análisis de la Hoja de Ruta es que la concientización no puede operar de forma aislada. La información sobre cómo y por qué separar los residuos en origen debe ir acompañada de incentivos, contenedores visibles y reglas claras.
En esa línea, Tamires Silvestre, directora de Sustentabilidad y Asuntos Públicos de Ball para Sudamérica, enfatizó que la educación es clave porque "le cambia el hábito y la cultura al ciudadano en separar en origen y darle la destinación correcta a sus envases". No obstante, advirtió que sola no genera altas tasas de recuperación: "Debe venir acompañada de infraestructura, del marco regulatorio y de mostrarle a las personas el valor real que tiene el reciclaje. Si miramos mediciones como el Barómetro de ReSimple, vemos que los adultos mayores reciclan y están muy involucrados; en un momento en Chile se recicló y esa dinámica se ha ido perdiendo. Debemos aprender del pasado para rearticular este ecosistema".
Innovación empresarial y el rol histórico de los territorios
La sinergia entre los distintos actores de la cadena de valor resulta fundamental para proponer formas creativas e innovadoras de conectar con las personas y facilitarles el proceso de reciclaje en su día a día.
Desde el sector industrial, José Antonio Alonso, director Legal y de Asuntos Corporativos de Cervecería AB InBev, destacó que las empresas cuentan con "capacidad instalada de innovación y de adaptación a las tendencias de los consumidores para crear soluciones creativas". En esa misma línea, remarcó que "junto con el sector público, tenemos la posibilidad concreta de crear programas de educación sobre el reciclaje que nos permitan aumentar las tasas de recuperación a nivel nacional".
Por su parte, la mirada territorial y la historia del reciclaje en el país aportan una lección clave: la educación ambiental comunitaria nació en las calles mucho antes de la implementación de marcos regulatorios. Así lo recalcó Juan Pérez, presidente nacional del Movimiento Nacional de Gestores de Reciclaje de Chile (Mongerch), quien aseguró que el rol de los recicladores de base es indispensable porque "ellos iniciaron el tema de la educación ambiental en el país". Pérez recordó que "antes de que se hablara de la Ley REP, ya existían recicladores de base generando educación ambiental puerta a puerta para la recolección de materiales en los barrios".
El desafío de la Hoja de Ruta Aluminio 2030
Los aprendizajes recogidos en los programas piloto desplegados en comunas como Quilicura, Renca, El Carmen, Valdivia, Temuco, Coquimbo y la provincia de Chiloé reafirman que la educación ambiental es la puerta de entrada para que las métricas de recolección mejoren en todo el territorio nacional.

Mayling Yuen, directora ejecutiva de La Ciudad Posible, señaló que "como resultado del trabajo en la Hoja de Ruta, la educación ambiental fue identificada como un tema prioritario y transversal". Sin embargo, la ejecutiva enfatizó que este esfuerzo debe ir sincronizado con la operativa: "Junto con la educación se debe ofrecer un servicio de reciclaje de calidad, bien informado y adecuado a la realidad territorial para que podamos avanzar hacia un ecosistema de reciclaje eficiente que cumpla con las metas REP y los desafíos de nuestro país".
La Hoja de Ruta Aluminio 2030 es coordinada por La Ciudad Posible e impulsada por Ball, el mayor productor mundial de envases de aluminio, y la mesa de gobernanza cuenta con la participación activa del Ministerio del Medio Ambiente, ReSimple, Metalum, Anir, Cenem, Kyklos, Volta, País Circular, Mongerch, Novelis, AB InBev, CEMPRE, GIRO, AB Chile, Ambipar, CEMPRE y Esmax.
